GIMNASIO MENTAL UCDM EJERCICIO 91
GIMNASIO MENTAL UCDM EJERCICIO 91
(Meditación Guiada)
https://chat.whatsapp.com/GZDMHxWyzYlBtGVn9u0mPw
PROPOSITO: :Acceder a los Milagros.
RESULTADOS QUE ESPERO:
Comprender la importancia de la luz para ver los milagros
PREPARACION
- Escoge un lugar tranquilo, donde no tengas perturbaciones de ninguna índole, donde te sientas bien.
- Aléjate de cualquier elemento de distracción, teléfono, celular, ruidos, advierte a tu núcleo familiar que no te perturben por 5 a 10 minutos
- Acomódate como mejor te sientas, sentado en una silla o acostado. La espalda derecha y los brazos descansados sobre un soporte cómodo. RELAJA TODO TU CUERPO.
- Cierra los ojos
MEDITEMOS
- Concentra tu atención en tu respiración, observa como entra y sale el aire suavemente. Respira suave y tranquilamente. Toma aire, observa como entra, y deja que salga suavemente, vuelve hacerlo, toma aire normalmente y deja que salga, vuelve a hacerlo una vez mas.
- Toma todo el aire que puedas, observa como se llena el abdomen y como se levanta el tórax (mantén el aire el tiempo que te sientas cómodo/a), Expira y deja salir todo el aire. Relájate y observa como te sientes relajado, Hazlo dos veces mas, termina relajándote y observa como te sientes.
- Repite el ejercicio completo por una vez mas, te irás sintiendo con mayor comodidad y mejor relajación. Observa como respiras
- Vuelve e respirar normalmente. Hazlo con mucha tranquilidad. Sigue observando como respiras.
- Mientras respiras (respiración normal), abre los ojos y lee con mucha atención pausadamente y con mucha tranquilidad, buscando comprender el texto.
Repite suavemente con los ojos cerrados, para comenzar.
"Los milagros se ven en la luz"
"Los milagros se ven en la luz"
"Los milagros se ven en la luz"
"Los milagros se ven en la luz"
"Los milagros se ven en la luz"
Lee con atención los siguientes argumentos, reflexiona cada uno de ellos y aprópiate de sus enseñanzas:
"Los milagros se ven en la luz"
Es importante recordar que los milagros y la visión van necesariamente de la mano.
Esto necesito repetirlo una y otra vez.
Es una de las ideas centrales de mi nuevo sistema de pensamiento, y de la percepción a la que da lugar.
El milagro está siempre aquí.
Mi visión no causa su presencia, ni su ausencia es el resultado de que no vea.
Es únicamente mi conciencia de los milagros la que se ve afectada.
Los veré en la luz, mas no los veré en la oscuridad.
Para mi, pues, la luz es crucial.
Mientras siga en la oscuridad no podré ver el milagro.
Por lo tanto, estaré convencido de que no está ahí.
Esto se deriva de las mismas premisas de las que procede la oscuridad.
Negar la luz hace que me resulte imposible percibirla.
No percibir la luz es percibir la oscuridad.
La luz entonces no me sirve de nada, a pesar de que está ahí.
No la puedo usar porque su presencia me es desconocida.
Y la aparente realidad de la oscuridad hace que la idea de la luz no tenga sentido.
Si se me dijera que lo que no veo se encuentra ahí, ello me parecería una locura.
Es muy difícil llegar a convencerme de que lo que en verdad es una locura es no ver lo que se encuentra ahí, y, en su lugar, ver lo que no está ahí.
Yo no dudo de que los ojos del cuerpo puedan ver.
No dudo de la realidad de las imágenes que me muestran.
Tengo absoluta fe en la oscuridad, no en la luz.
¿Cómo se puede invertir esto?
Yo no lo podría hacer solo, pero no estoy solo en esto.
Mis esfuerzos, por insignificantes que sean, están fuertemente respaldados.
Sólo con que me percatase de cuán grande es esa fortaleza, mis dudas desaparecerían.
Hoy dedicaré el día a tratar de que sienta esa fortaleza.
Cuando haya sentido la fortaleza que mora en mi, la cual pone fácilmente a mi alcance todos los milagros, dejaré de dudar.
Los milagros que mi sensación de debilidad ocultan se harán patentes de inmediato en mi conciencia una vez que sienta la fortaleza que mora en mi.
Durante diez minutos en tres ocasiones durante el día toma un rato de quietud en el que trates de dejar atrás tu debilidad.
Esto lo puedes lograr fácilmente dándote instrucciones a ti mismo de que no eres un cuerpo.
La fe se canaliza hacia lo que deseas, y tú diriges la mente en conformidad con ello.
Tu voluntad sigue siendo tu maestro, y dispone de toda la fortaleza necesaria para hacer lo que deseas.
Puedes escaparte del cuerpo si así lo decides.
Puedes experimentar la fortaleza que mora en ti.
Comienza las sesiones de práctica más largas con esta declaración que entraña una auténtica relación de causa y efecto:
Los milagros se ven en la luz.
Los ojos del cuerpo no perciben la luz.
Mas yo no soy un cuerpo.
¿Qué soy entonces?
La pregunta con la que finalizas esta declaración es crucial para los ejercicios de hoy.
Lo que piensas que eres es una creencia que debe erradicarla.
Pero lo que realmente eres, es algo que tiene que serte revelado.
La creencia de que eres un cuerpo necesitas corregirla, ya que es un error.
La verdad de lo que eres apela a la fortaleza que mora en ti para que lleve a tu conciencia lo que el error oculta.
Si no soy un cuerpo, ¿Qué soy entonces?
Necesitas hacerte consciente de lo que el Espíritu Santo utiliza para reemplazar en tu mente la imagen de que eres un cuerpo.
Necesitas sentir algo en lo que depositar tu fe a medida que la retiras del cuerpo.
Necesitas tener una experiencia real de otra cosa, algo más sólido y seguro, algo más digno de tu fe y que realmente esté ahí.
Si no soy un cuerpo, ¿Qué soy entonces?
Hazte esta pregunta honestamente, y dedica después varios minutos a dejar que los pensamientos erróneos que tienes acerca de tus atributos sean corregidos y a que sus opuestos ocupen su lugar.
Puedes decir, por ejemplo:
No soy débil, sino fuerte.
No soy un inútil, sino alguien todopoderoso.
No estoy limitado, sino que soy ilimitado.
No tengo dudas, sino seguridad.
No soy una ilusión, sino algo real.
No puedo ver en la oscuridad, sino en la luz.
Ahora, trata de experimentar estas verdades acerca de ti mismo.
Concéntrate en especial en la experiencia de fortaleza.
Recuerda que toda sensación de debilidad está asociada con la creencia de que eres un cuerpo, la cual es una creencia errónea y no merece que se tenga fe en ella.
Deja de tener fe en ella, aunque sólo sea por un instante.
A medida que avances te irás acostumbrando a tener fe en lo que es más valioso en ti.
Ahora, relájate, confiando en que tus esfuerzos, por insignificantes que sean, tienen todo el respaldo de la fortaleza de Dios y de todos Sus Pensamientos.
De Ellos es de donde procederá tu fortaleza.
A través de Su fuerte respaldo es como sentirás la fortaleza que mora en ti.
Dios y todos Sus Pensamientos se unen a ti en este momento, en el que compartes un propósito semejante al de Ellos.
De Ellos es la luz en la que verás milagros porque Su fortaleza es tuya.
Su fortaleza se convierte en tus ojos para que puedas ver.
Cinco o seis veces por hora, a intervalos razonablemente regulares, recuérdate a ti mismo que los milagros se ven en la luz.
Asegúrate también de hacerle frente a cualquier tentación con la idea de hoy:
"Los milagros se ven en la luz"
"Los milagros se ven en la luz"
"Los milagros se ven en la luz"
"Los milagros se ven en la luz"
"Los milagros se ven en la luz"
La siguiente variación podría resultarte útil para este propósito especial:
Los milagros se ven en la luz.
No voy a cerrar los ojos por causa de esto.
Relájate y descansa.
AYUDAME
Comparte este curso de Fortalecimiento de tu Cerebro/Mente a tus familiares, amigos, compañeros, etc., que lo necesiten. Mayor información Grupo UCDM MIS MILAGROS - Whatsapp 3192470188
Si quieres recibir cada uno de los ejercicios puedes seguirme, te espero en:
TELEGRAM - Canal Milagros en tu Vida : https://t.me/unmilagroentuvida
WHATSAPP: UNIRME AL GRUPO

Comentarios
Publicar un comentario